sábado, 6 de abril de 2013

LA MINERIA EN COLOMBIA PATRON DE ATRAZO

Por una y otra vez, sigo reflexionando que hubiese sido mejor  para un país como el nuestro no tener montañas sorprendentemente ricas en yacimientos de diferentes minerales. y más bien vivir de la promisoria agricultura desbordante, que genera productos de extrema necesidad humana sin  la virulenta contaminación que generan los minerales,  sin contar los eventos de violencia y el atraso en las regiones, donde se extrae el mineral, a eso súmele el mordaz desastre sempiterno que marca a las zonas de explotación. La minería colombiana,  actualmente esta identificada con conflictos sociales, ambientales,  étnicos y culturales, bien sea por el uso de vías o por la degradación de los recursos hídricos, pero especialmente la salud.

 La pelea por la tierra con características agrícolas y ganaderas, el deterioro del orden público, la minería informal, ilegal y criminal, actividades de grupos al margen de la ley, desplazamiento  masivo de comunidades, la irremisible enfermedad holandesa, lavado de dólares, abusos tributarios, corrupción, enfrentamiento entre Comunidades por proyectos mineros y conflictos interinstitucionales toda una anomia calamitosa.  Es entonces cuando surgen  interrogantes tales como por qué razón nuestro patrimonio natural no ha contribuido a mejorar las condiciones de vida de los colombianos; y cada día se convierte en un país con una inequidad social endémica, elevando así; los niveles de informalidad y violencia.
                                         

Si nos detenemos a observar con lupa describimos un Estado débil, con una institucionalidad que languidece, pareciera estar ausente, con una legislación parcializada y sesgada  a favor de la gran minería, especialmente de estas empresas trasnacionales, subvirtiendo el futuro de los colombianos. Con un gobierno sin la capacidad de legalizar más de 5.000 explotaciones por fuera de la ley  que existen en el país. esto sin tener en cuenta su paupérrima capacidad de control y fiscalización, dentro de una actividad que sigue creciendo geométricamente, animada por una gran demanda de minerales y los elevados precios del mercado internacional.
 Hoy en día tenemos un estado irredento y ruinosamente conformista, con una  exigua renta que genera este sector, con inocuos impuestos y regalías, actuando en el escenario como simple espectador sin intervenir más lejos de lo que los gremios lo permiten y que además estos presionan por unas normas beneficiosas para estas trasnacionales que operan la famosa locomotora minera, con preocupantes implicaciones sociales, ambientales y económicas.
Ante este panorama aterrador, vemos que el país carece de institucionalidad sin tener unos parámetros que le apunte a generar desarrollo y bienestar.

La política minera se ve circunscrita dentro de la ley colombiana, lo que habría que analizar es que tan concordante es con la constitución del país puesto que, la misma constitucion establece que los recursos naturales no renovables, son propiedad del Estado y que el estado como tal debe planificar la explotación de estos recursos con un aprovechamiento de forma racional en el marco de un desarrollo sostenible y las regalías deben estar orientadas al mejoramiento de la calidad de vida.
Pero entonces, si los recursos del subsuelo son del estado porque no existe una rigurosa y procedimental  planeación, en la forma como se entregan estos recursos al sector privado, bien sea a través de contratos de concesión para la explotación y extracción. Los mismos medios de comunicación advirtieron que los recursos naturales no renovables habían sido entregados de forma descarada a especuladores, a las compañías mineras, a narcotraficantes y especialmente a políticos como una forma de pagar los favores electorales.

El estado como siempre inerme  y supino no interviene en la forma como las compañías privadas planifican todas sus operaciones, dándole un statu quo mezquino.
 Con un acto tan irresponsable que raya con la estupidez, como es la de fomentar simplemente la inversión extranjera, teniendo en cuenta como lo anotaba en su momento el senador Jorge Robledo que por deducción del impuesto a la renta y la disminución de las regalías  no quedan más que miserables migajas de la torta minera. Con espasmo miramos solaz mente  que el gobierno en su infinito error descollante, es feliz  e impertérrito,  observando cómo se agota de forma acelerada nuestras reservas mineras sin una renta justa,  que compense ese patrimonio natural en donde no existe proyección a largo plazo, sin detenerse  a pensar  en las generaciones de hoy en día y en las venideras, para que se afiance  un desarrollo sostenible. No en vano Colombia sigue ocupando el deshonroso segundo lugar como el país más inequitativo de américa latina, generando unos cordones de miseria y pobreza vergonzosos ante el resto del planeta.  Según análisis investigativo y profundo hecho por expertos concluye, que los habitantes de los municipios mineros desmejoraron ostensiblemente sus niveles de vida comparados con los municipios no mineros.

Si el estado lo que pretende es  mejorar la infraestructura económica y social del país; y propender que la economía pase de productora de bienes primarios a la producción industrial, debe empezar por reconocer su cuota de responsabilidad en este descalabro financiero y social.

Por el momento, mientras siga  el despilfarro y la corrupción rampante, con el visto bueno de un  gobierno campante  con las regalías, Colombia seguirá inmersa en una profunda frustración sin esperanza de mejorar su calidad de vida su proyección y la de todos sus habitantes….

JOSUE  T. MARTINEZ  A.
 CATEDRATICO Y ECOLOGISTA 
PAZ DE RIO- BOYACA

miércoles, 20 de febrero de 2013

LA EDUCACION  Y SUS LACONICOS PARADIGMAS
Desde un principio creíamos que para lograr asirse de un futuro que no fuera incierto, debías estudiar a costa de lo que fuera, no importa la cantidad de suplicios o vejámenes a los que te debes someter. Con tal de que adquieras conocimiento para que en la posteridad puedas procesarlo y proyectarlo. Además lograrías ubicarte económica y socialmente en este mundo capitalista. Ese era el pensamiento solaz para muchos jóvenes que rondaba en los años setentas y así lo percibían los exegetas de la educación llámese ministerio o secretaria de educación, en medio de su  extraña pero “infinita sabiduría”. Lo que no contaban estos gurús del conocimiento es que estos paradigmas inefablemente cambiaron y siguen cambiando con la rapidez que se ha caracterizado en estos últimos tiempos de  un mundo globalizado y volátil, es entonces cuando nos preguntamos si la educación va en la dirección correcta y no se quede anquilosada en un marasmo de ideas superfluas. Que perfectamente pueden pasar al desván de las modelos y corrientes pedagógicas obsoletos. Podríamos asegurar que en el siglo XX  fueron la enseñanza icónica de un país subdesarrollado   como el nuestro, pero la sociedad y la manera de procesar conocimientos  y proyectarlos, irremisiblemente cambió empero la conducta que asume el gobierno y sus espartanos sigue siendo regresiva y primigenia que colocan a Colombia en el patio trasero en  avances educativos de Latinoamérica.
Con estas perspectivas inciertas  observamos cada día  a un gobierno timorato y distante en el que aborda la  educación con una  irresponsabilidad aberrante y frívola, pues si sus pronósticos  es colocar al sistema educativo colombiano  a la vanguardia  de Latinoamérica dentro del próximo lustro, dista mucho de alcanzar esa meta, a sabiendas que no le está entregando el rubro necesario a la educación para lograr ese magnánimo objetivo.
 Para lograr esta meta se hace necesario la implementación efectiva y urgente de las tics teniendo en cuenta que las tecnologías y la educación deben marchar aunados y a  la par de las exigencias dentro de un mundo globalizado.
Pues  bien los paradigmas de la educación que en otrora eran regla de oro estipulaban, que se debía estudiar primero por conseguir una estabilidad económica y laboral que asegure de forma perene en el siglo XXI, por otro lado se estudiaba para manejar un intelecto propio de la sociedad en la cual estaba el niño enmarcado, con una cultura exclusiva y exuberante en conocimiento y así poder trasmitir nuestros genes a las generaciones venideras.
Hoy en día nuestros niños se encuentran encerrados en un sistema educativo  acartonado y lineal en donde hasta los colegios perdieron su magia educativa. Y todavía manejan un sistema en el que los aísla y no los deja volar con sus ideas, creyendo erróneamente que el conocimiento es único, exacto y tediosamente predecible.
Cuan miope y errático sigue la postura del estado frente  al sistema educativo que sigue lleno de una sinonimia de las mismas ideologías vetustas del siglo XX
Y Vemos con espasmo como el estado colombiano ha sido sorprendentemente  retardatario pues no realiza la suficiente inversión en materia de educación como la adquisición de suficientes herramientas propias de las tics que estén a la altura de las necesidades de los colegios, además no contribuye a mejorar la calidad de vida de los artífices moldeadores de la educación, como es el maestro o docente y se ufanan entregando unas prebendas raquíticas, como medallas o diplomas sin tener en cuenta los sueldos miserables y mucho menos la incentivación, como la capacitación de estos en aras de mejorar la calidad de la enseñanza. 
 
El año pasado el ministro de las tics. Anuncio a los cuatro vientos que Boyacá en el 2013 estaría totalmente conectada hablando en términos de instituciones educativas, lo cual es una de las tantas falacias a las que ya estamos acostumbrados a oír de estos últimos gobiernos de turno con su política represivamente neoliberal.
Podríamos concluir con este análisis que nuestra educación se cierne en la actuación porfiada y totalmente equivoca de unos cuantos gobiernos que asumen una actitud supina frente a directrices emanadas de organismos mundiales dañinos como la banca multilateral que solo exigen resultados en términos de cobertura traducidos en aforismos,  desestimando totalmente la calidad y produciendo el aniquilamiento de tajo del pensamiento de todos los niños de nuestro país.

JOSUE T. MARTINEZ ANGARITA
CATEDRATICO Y ECOLOGISTA
PAZ DE RIO -BOYACA

miércoles, 13 de febrero de 2013

Los alcaldes forman parte de la INEQUIDAD MÁS ASOMBROSA
Desde que leí ciertas líneas cargadas con un análisis de descarnados informes que rayan con la dignidad del pueblo colombiano y su mal endémico de corrupción que asombra hasta el más inerme de los ciudadanos de a pie. Y no solo por el articulo consumible que cualquier rebuscador con apariencia de sufrido  le ofrece en la calle del pueblo o la ciudad si no por el trajinado asalto ruinoso y mordaz  al patrimonio de los heroicos colombianos a nombre de los asediados padres de la patria  y es así que todos los  días cuando nos levantamos oímos con espasmo lo que los medios de comunicación relatan y  como si fuera un árbol que se va deshojando van acabando la dignidad de un país, remitámonos a un ejemplo cercano a nuestra casa o al sitio de trabajo y es el caso de  la autoridad más representativa de cualquiera de nuestros amados  municipios de Colombia. El señor alcalde. un personaje  que en algún momento  hizo gala de ser el más leal fiel y honesto ciudadano servidor y ejemplo vivo de dar sin esperar ni  la más exigua dadiva en contraprestación. Y este servidor público de turno de cualquier poblado o ciudad, por supuesto es la figura mesiánica  para toda  la comunidad. Pregonando una filosofía en aras de contribuir a que el país del sagrado corazón sea el ejemplo de eficiencia fiscal y administrativa.
En otrora el acalde se elegía precisamente por su dignidad lealtad además de ser el señor  mas experimentado y respetado y usualmente sin estudios mayores, cabe anotar que no se tenía en cuenta a las mujeres. Y este patriótico personaje tenía la potestad de elegir con su libre albedrio a su sequito de cortesanos para tomar las riendas del municipio en cuestión.
El alcalde obraba sin mezquindad con un altruismo sublime, propugnando acciones  y obras que fueran los más plausibles  con una dosis alta  de eficiencia que se ajusten a las necesidades prioritarias de su comunidad bajo la ley divina de la honestidad

Los alcaldes del siglo XXI no se caracterizan exactamente por su idoneidad y ser los paladines de su pueblo. no sabemos a ciencia cierta en que momento decidieron cambiar de  ideología altruista a una ideología de intereses  egoístas y falibles; no es nada extraño observar con indiferencia como hacen todo tipo de contubernios con contratistas de dudosa reputación y erogando cuotas clientelistas a sus más conspicuos guardianes de poca monta, menoscabando así al erario público  con las  posteriores consecuencias fiscales y sociales que son nefastas para toda una comunidad. Y todo esto con la complacencia de algunos dirigentes políticos honorables como senadores y representantes. Pero lo más aberrante es que nuestra cuestionada justicia, La justicia del carrusel de pensiones , la justicia del nepotismo descarado, es elusiva como siempre  se ha caracterizado, buscando subterfugios y de paso colocándola en un lugar que los colombianos de a pie cada día creen menostales como el poder judicial. para nadie es un secreto ver alcaldes que purgan penas tales como casa por cárcel y con risibles multas que producen enojo y vergüenza y como es común una vez pasado algún tiempo terminan demandando al estado con la asesoría de un  depositario abogado, por lo general con la misma actitud perversa  conminando a sacarle al fisco de la nación otra suma considerable a expensas de todos los impuestos a las rentas que pagan los colombianos tales como campesinos albañiles y otras figuras que merecen dignidad y respeto. con un  panorama de esos no cabe más remedio que orinarse  de hilaridad o llorar de rabia pues con episodios cotidianos y eufemistas como estos que en enmarcan a este país no nos queda otra alternativa que desestimar y condenar a ultranza todos los poderes públicos de la nación.

 JOSUE T. MARTINEZ ANGARITA
ECOLOGISTA Y CATEDRATICO
PAZ DE RIO- BOYACA

lunes, 11 de febrero de 2013

LA FAMOSA PRODUCCION DE UN MILLON DE BARRILES DIARIOS

Por: Juan Felipe Harman*
Alcanzar esta meta simbólica no es motivo para hacer tantas fiestas.  En realidad estamos extrayendo a gran velocidad nuestras reservas de petróleo, pero no se han descubierto nuevos pozos.   


Meta alcanzada

Colombia ya produce un millón de barriles diarios de petróleo, en promedio.  Hay júbilo dentro del equipo de gobierno de Santos, pues así demuestra cómo, a pesar de todo, ha cuidado a su manera los “tres huevitos” de Uribe.
Se fortalece el discurso que premia la "flexibilización" de las condiciones contractuales para estimular la confianza inversionista e impulsa, a corto plazo, el crecimiento económico, mediante la exportación acelerada de materias primas.
Pero al revisarlo detalladamente, el panorama no es tan alentador.
Cambio en las reglas de juego
Las reglas de juego del contrato petrolero han venido cambiando desde el gobierno de Andrés Pastrana: se redujeron las regalías fijas del 20 por ciento mediante una tarifa escalonada por volumen de producción, que en promedio nos dejan actualmente unas regalías del 8 por ciento.  Además, se modificó el contrato de asociación: 70 por ciento a favor de las empresas, 30 por ciento para Ecopetrol,  con la posibilidad de escalonar la participación de Ecopetrol,  siempre y cuando el inversionista extranjero recuperara su inversión 1,5 veces. 

Uribe creó la ley de servidumbres, para permitir que — por vía de un juzgado — en quince días toda compañía petrolera pueda entrar a una finca, gústele o no al propietario.
Foto: www.ecoportal.net


Uribe revivió el contrato de concesión moderna, donde no es necesario asociarse con el Estado, sino pagar regalías e impuestos; creó la Agencia Nacional de Hidrocarburos y desligó a Ecopetrol de la administración de los yacimientos. Hoy es una empresa más en competencia. Eliminó el impuesto de remesas, mediante el cual las compañías extraen las ganancias del país. Disminuyó el impuesto de renta y creó exenciones para importar equipos.
De otra parte, eliminó el requisito de la licencia ambiental para exploración y creó la ley de servidumbres, para permitir que — por vía de un juzgado — en quince días toda compañía petrolera pueda entrar a una finca, gústele o no al propietario.  Extendió a perpetuidad los contratos de Cravo Norte — Caño Limón — a la Occidental y el contrato de gas Catalina a Chevron en la Guajira.






Santos va por el mismo camino: acaba de reducir otra vez el impuesto de renta vía reforma tributaria, disminuyó las regalías en un 40 por ciento para hidrocarburos no convencionales.
Foto: www.colombia-championship.com

Santos va por el mismo camino: acaba de reducir otra vez el impuesto de renta vía reforma tributaria, disminuyó las regalías en un 40 por ciento para hidrocarburos no convencionales.  En las diferentes rondas de negocios, ya  ha dado en concesión más de la mitad del país. Para algo debe haber servido participar en el Pacific Rubiales Open, de golf obviamente.
En fin, la confianza inversionista, versión 2.0,  consiste en un  contrato petrolero que  deja una utilidad neta de 42 por ciento por cada barril extraído, sin tener en cuenta el efecto de las exenciones tributarias y la limitada fiscalización  a boca de pozo, denunciada por la Contraloría Delegada para Minas y Energía.
 ¿De dónde sale el millón de barriles?

¿Fue gracias a esas dádivas como se logró la meta del millón de barriles? En noviembre de 2012 se encontraban vigentes 69 contratos de asociación y 55 contratos de operación directa de Ecopetrol, en comparación con 314 contratos de exploración y producción (E&P) y 20 contratos de exploración técnica (TEA)

Fuente: Agencia Nacional de Hidrocarburos.  Gráfico: Harman, Felipe
El gráfico siguiente permite contrastar la evolución de la producción de petróleo por tipo de contrato.

HISTÓRICO EN PRODUCCIÓN DE PETROLEO
(mmbd)


Fuente: Acipet, Gráfico: Harman, Felipe
 
El millón de barriles se ha logrado en un 82 por ciento mediante los antiguos contratos de asociación, mientras que los contratos de concesión, después de diez años, solo aportan un 12 por ciento de la producción.
Estas cifras contradicen dos argumentos:
  •  que el aumento de producción se ha debido a la "flexibilización" del contrato de concesión de la ANH;
  •  que era necesario desplazar a Ecopetrol para garantizar una mayor competitividad  en el mercado.
Castilla y Chichimene, que tenían una producción a la  baja cuando Chevron los entregó, hoy son los campos más importantes de Ecopetrol, lo que demuestra que el millón de barriles ha sido el resultado de aplicar nuevas tecnologías de recuperación secundaria, junto con un precio internacional que garantiza la viabilidad económica del petróleo pesado.  No ha sido gracias al descubrimiento de nuevos yacimientos ni al éxito de la política de exploración, como pretende hacer creer el gobierno.
Motivos de preocupación
Aun así el panorama sigue siendo oscuro.  El desarrollo de tecnologías de recobro mejorado — inyección a presión de agua o de gas al yacimiento — ha permitido aumentar la producción en un 19 por ciento en campos maduros, según Ecopetrol, lo que cual es todavía inferior al estándar internacional.
 Castilla y Chichimene, que tenían una producción a la  baja cuando Chevron los entregó, hoy son los campos más importantes de Ecopetrol.
Foto: Ecopetrol

Pero los bloques que reciben este tratamiento no están siendo sometidos a un control institucional estricto para limitar la presión diferencial de los pozos,  de modo que existe un alto riesgo de dañar los yacimientos.
Resulta irresponsable aumentar las exportaciones de petróleo forzándolas a toda costa, sin generar valor agregado y solo para dejar flotando en el ambiente un cierto aire de “bonanza petrolera” inexistente.
Los pocos campos que se han descubierto han sido pequeños. La soberanía energética del país está en peligro si la extracción continúa a este ritmo.
--En  menos de diez años, Colombia estará importando petróleo, si no aumenta sus reservas considerablemente.
--Colombia es el país que más ha crecido en exportaciones anuales de petróleo, pero también es el país que menos reservas tiene en  América Latina.
Se ha puesto en marcha un modelo cortoplacista, que multiplica conflictos ambientales por toda la geografía nacional y que no garantiza la sostenibilidad energética, pero que sigue ofreciendo dádivas a los capitales sin exigir mayor control ni transferencia tecnológica para fortalecer la industria nacional.
Se necesitan medidas firmes para enfrentar el fin de los contratos de asociación, pues la Junta Directiva de Ecopetrol viene tomando decisiones caso por caso, sin una reglamentación previa. ¿Qué pasará cuando se produzca la reversión del campo Rubiales, el más importante del país?
Ingeniero Civil, Ambientalista y Secretario de Mesa Mineroenergetica del Meta, miembro de la organización social Proyecto Gramalote.