JOSÉ MARCO ANTONIO
La rueda de noria, que es la rueda del destino desde la antigua Grecia clásica, ha dado su palabra.
Para la comunidad de Paz de Río, es un momento de profundidad, para la asociación de exalumnos es un acto para el cual se supone que nos hemos estado preparando.
Nos queda un siglo veinte y lo que va del veintiuno, con su hermosa carga de recuerdos, de amores y pasiones, de verdades y dolores.
El orgullo de la casaca de nuestro pueblo, de nuestro colegio o de nuestra empresa que defendimos con el más refinado pundonor deportivo. Nos dejaste muchas enseñanzas acerca del valor del deporte, de la lealtad y de cómo se juega la vida misma en cada pase, en cada jugada. La zaga estuvo segura contigo. Con tu fortaleza de espartano protegías el balón, el juego fino, el juego limpio y la estética que debe caracterizar el homo ludens. Es la belleza del acto del juego y no el resultado, es el ritual de la danza la que nos mueve, es el espectador que ve la opera de los clásicos, no el resultado pueril y comercial sino la cita de los dioses con la belleza puesta en el arte de un equipo en una cancha que puede ser el potrero mas despoblado o la calle octava de nuestro pueblo. El deporte nos enseñó a ser caballeros y tú has sido la mejor prueba.
Nos acompañaste en los años rocanroleros con voz desafinada pero firme y decidida. Aún suenan los arpegios en los aires de corral falso con nuestros cantos al horizonte de humos de fantasía y protesta.
También suenan los metales que forjamos cuando aprendíamos en nuestro taller de metalistería la importancia del “laburo” y de cómo ganarse el pan.
Sentamos nuestra voz recia cuando la injusticia se enseñoreó con el pueblo que clama por su voz y sus derechos. Estuvimos a la altura de los tiempos y actuamos en consecuencia. Y estuvimos dispuestos incluso a dar la vida si fuese menester. Y dijimos…y hablamos…y marchamos…y protestamos…y nos enlistamos…y nos imaginamos un futuro justo que estábamos dispuestos no solo a dejar el proyecto sino a poner a nuestros hijos en él, en ese paraíso que le corresponde a los jóvenes soñar y ejecutar.
Tu que eres uno de los nuestros en todo y en todas. Tu, compañero de luchas y de sueños… ¿Qué nos queda?…tu hermandad y tu recuerdo, tu enseñanza y la heredad…la certeza de que siempre contamos contigo. Tú con tu sarcasmo y tu humor, con tu vainazo y tu gracejo, con tu estilo y tu recuerdo.
Nos queda entre muchas cosas, la enseñanza de los tuyos, la templanza de mona y Betty, con su temple y dignidad que nunca jamás se quebraron, la gran unión de tu familia, que es siempre la voz de la esperanza. Jamás se doblegaron en los momentos de lacónica ciencia, frente en alto día a día te hablaron al oído y te enviaron mensajes de ternura y templanza. Ellas nos han dado las enseñanzas más grandes de lo que es la fortaleza y ese amor.
Tus hijos tienen la responsabilidad demostrar la casta y se ve que desde ya lo hacen con donosura. No fue en vano tu vida.
Gracias José Marco Antonio por tantos recuerdos muchos de los cuales no hay lugar para decir ahora. Juega la vida, juega el amor…tarde o temprano nuestros sueños se cumplirán esas voces al viento se oirán y esas luchas sus frutos darán.
ESNEIDER AGUDELO ARANGO
Presidente Asociación de exalumnos IBTIMIN. Paz de Río.

excelente el blog ojala lo mantengas actualizado...... me gusto mucho Felicitaciones
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